Evocando aquellas orquestas de principios del siglo XX, época de entreguerras, creatividad artística, dadaísmos, futurismos… surrealismo, humor, mucho humor, aderezado con tradición, investigación, diversión… Orquestinas que recorrían pueblo a pueblo, e iban de fiesta en fiesta…
Pero adaptándonos a la coyuntura cultural actual de principios del siglo XXI, época de globalización e interculturalidad, de democratización de las culturas y de la tecnología, de postmodernismo, contemporainismo, eclecticismo… de aparición de nuevos lenguajes artísticos y medios de expresión y difusión…
Por lo que nuestro repertorio hace un repaso a nuestra identidad cultural a través de melodías tradicionales aragonesas y bailables a lo largo de diferentes épocas (habaneras, pasodobles, jotas, vals, chotis, polkas, rumbas…) reinterpretados y adaptados a la actualidad, porque seguro que hoy en día habría una clara influencia de los medios de comunicación de masas que “globalizan” la información, de las modas, la multiculturalidad de nuestro entorno…
Un elemento característico de nuestros espectáculos es que no sólo interpretamos piezas musicales, sino que innovamos dotándolas de vida; cantamos, hablamos, animamos, improvisamos…creamos show. Nos gusta romper esa “barrera” entre el público y el escenario, por lo que concebimos a La Libertina simplemente como una pieza que gracias a la interacción con el público crea fiesta, diversión, música…
Por eso dudamos con el nombre, “¿La Divertina o La Libertina?. Decidimos que nuestra barca sería La Libertina y con ella…. nos tiramos al mar.